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La diabetes y el cerebro

Por Eileen B. Wyner, enfermera practicante
Bulfinch Medical Group

Eileen Wyner, NP

Confío en que no soy la única que suele volverse loca porque no puedo recordar dónde puse el abono para el transporte, o la billetera o los guantes. Sé que los tenía, pero no puedo recordar dónde los puse. No importa cuántos años tengan, todas las personas tienen pequeños lapsos de memoria como estos y que ocurran estas cosas es bastante normal. Sin embargo, existe otra posibilidad que nos preocupa a todos: ¿Cuándo dejan estos lapsos comunes de ser solo eso? ¿Cuándo son en realidad una señal de que algo está muy mal, como podría ser el inicio de una demencia o de la enfermedad de Alzheimer?

Permítame comenzar por definir estas dos enfermedades. La demencia es un síndrome causado por un grupo de trastornos cerebrales, entre los que la enfermedad de Alzheimer es la causa más común. Existe una pérdida de memoria, del idioma y del juicio que interfiere con las actividades cotidianas. El Alzheimer es una enfermedad mortal caracterizada por un progresivo empeoramiento de estos síntomas que se creen debidos a acumulaciones anómalas de proteínas en el cerebro.

Se han llevado a cabo estudios en los que se comprueba que las personas con diabetes de tipo 2 corren un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia en su edad avanzada, aunque todavía no se comprende bien y se continúa estudiando la conexión exacta entre estas afecciones. (Aún no queda claro si las personas con diabetes de tipo 1 también corren ese mayor riesgo). No obstante, hay algunas posibilidades que deben tenerse en cuenta. La diabetes de tipo 2 es una afección que implica una resistencia a la insulina y una deficiencia de insulina. La insuficiencia de insulina hace que la glucosa no pueda pasar del torrente sanguíneo a las células del cuerpo que lo mantienen saludable y funcionando bien. Esto puede ser motivo de daño en los vasos sanguíneos de cualquier parte del cuerpo, incluido el cerebro. Este daño puede continuar y provocar una disminución en el flujo sanguíneo e incluso la obstrucción de los vasos. Esta serie de acontecimientos pueden conducir a la demencia vascular.

La hipoglucemia (baja concentración de azúcar en la sangre) también ha sido señalada como causa posible del deterioro de la función mental. La glucosa es la fuente principal de energía del cerebro. Cuando la concentración de azúcar en la sangre es baja, no hay energía suficiente para alimentar el cerebro, lo que genera una disminución en su funcionamiento. Existe también la posibilidad de que la hipoglucemia frecuente y prolongada provoque daños en la corteza cerebral (la capa más externa del cerebro) y en el hipocampo (el área responsable de la memoria).

La investigación médica para comprender mejor el proceso de la enfermedad, tanto para la diabetes como para la demencia, y encontrar curas para ambas continúa. Lo que espero que extraiga de esta información es que existen pasos que usted puede seguir para contribuir a mantenerse tan saludable con su diabetes como sea posible. La clave es el control adecuado del azúcar en la sangre. En su próxima visita, converse con su proveedor de atención de la salud sobre los objetivos para su control personal y para el intervalo de valores de la HbA1C, ya que estos son diferentes para cada persona. Cuidar su salud es el mejor regalo que puede hacerse a usted mismo y a las personas que ama.

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